Legión Caribe

Comandante
Mayor HORACIO ORNES

Mayor HORACIO ORNES

Subcomandante
Mayor MARIO L. (VICO) STARKE

Mayor MARIO L. (VICO) STARKE

Jefes de Pelotón
Jefe Civil

Alfonso Goicoechea Quirós

Horacio Julio Ornes             Ramón Cordero
Alvaro Umaña                    Mario L. (Vico) Starke
Alvaro Rossi Ch.                Marcos Ortega
Hernán Rossi Ch.                Alfonso Goicoechea
Jorge Arrea                     Rolando Aguirre Lobo
Julio Caballero                 Carlos María Jiménez G.
Jorge García                    Carlos de la Espriella
José Venizelos R.               Juan José Monge
Abel Hernández                  Carlos José Gutierrez
Ramón Solano                    Guillermo Molina
Jorge Salazar                   Carlos Coronel
Noé Camacho                     Rodrigo Acuña
Jaime Oreamuno                  José J. Gamboa
José A. Leiva                   Arturo Martínez
Daniel Calvo Astúa              Rodolfo Quirós G.
José Antonio Calvo Astúa        Jesús Carranza
Israel Castro                   Rodrigo Herrera
Fernando Rey                    Guillermo Molina
Héctor Julio Víquez             Roberto Madriz
Rodrigo Carranza                José J. Herrera
Alfredo Chacón                  Gonzalo Madrigal
Rudi Venegas                    Alfonso Leitón
Victor Manuel Hidalgo           Jorge Chavarría
Alfonso Jiménez Muñoz           Rigoberto Badilla
Benjamín Piza C.                Víctor A. Quirós S.
Carlos Steinvorth J.            Eladio Alvarez Urbina
Olman Obando                    José J. Barquero
Jorge Mora                      Manuel Gómez
Héctor Solano                   Jorge Solano
Marcial Camacho                 Fernando Jiménez
Alfredo Rojas                   Isidro Brenes
Arnoldo Guzmán                  Juan B. Solano
Antonio Mata 	                Abeelardo Masís

 
Rolando Aguirre Lobo

ROLANDO AGUIRRE LOBO

Mártir de la Legión Caribe caído
gloriosamente en la toma de Limón
el 11 de abril de 1948

 
Sonó en aquel instante un estruendoso tiro de fusil Remington que abrió un agujero en la portezuela entreabierta en un punto equidistante entre Rolando y yo. Pasado el estrépito, oí la voz de Rolando aconsejándome medidas de protección, cuando sonó un segundo disparo que segó la vida del inolvidable y heroico compañero Rolando Aguirre. Había caído el primer hombre de la Legión Caribe, luchando por darle a su patria la honra y la dignidad, ultrajada y pisoteada por el miserable pillo de Calderón Guardia y su corte de bandidos. De aquel cuerpo exánime parecía levantarse un clamor de venganza y redención que corría por valles, colinas y pueblos anunciando para muy pronto la liquidación total y definitiva de la amoralidad y la mugre que significó para Costa Rica Calderón Guardia, el cero de podredumbre moral más grande que registra nuestra historia. El Señor había recogido en su regazo el alma grande y pura de Rolando Aguirre para premiar sus virtudes y su sacrificio, y la patria se abonaba una vez más, con la sangre viril y altiva de uno de sus hijos. Siguieron momentos de una amargura que no podría describir con palabras pero que en forma intensa encendió en el corazón de los compañeros que le vimos morir, una candente llama que se acrecentaba con nuestra resolución de triunfar, y una profunda convicción de que la sangre preciosa de aquel inmortal Héroe de la Segunda República, no había sido derramada en vano. Rolando Aguirre Lobo ofrendó su vida en altar de la patria en el holocausto más sublime y grandioso de nuestra historia. Su recuerdo será llama votiva que vivirá perennemente encendida en el corazón de todos los Legionarios y en el seno de la patria agradecida. Disimulando hasta donde podía la tristeza que nos embargaba, comuniqué la tragedia a mi hermano Alvaro y él procedió a llamar la Cruz Roja que minutos después partía llevando los restos de nuestro infortunado compañero

Tomado de “La Legión Caribe (Gloria y Hazañas)”
de Carlos Ma. Jiménez

Rolando Aguirre Lobo nació en Heredia el 12 de agosto de 1918, fue un ciudadano que siempre se preocupó por la búsqueda de soluciones a los problemas nacionales en general y particularmente a los de Quepos. Realizó sus estudios primarios en las escuelas República de Argentina y Joaquín Lizano en Heredia; los secundarios en el Colegio Salesiano de Cartago. Trabajó como tipógrafo en la Prensa Libre, en Colombia y Panamá. Se radicó en Quepos en el año de 1938, en donde trabajó en la Compañía Bananera de Costa Rica.

En Decreto Ley No. 235 del 30 de octubre de 1948, de la Junta Fundadora de la Segunda República, se erigió como un homenaje a su memoria, Aguirre como el cantón número seis de la provincia de Puntarenas.

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La Legión Caribe (Gloria y Hazañas)

…Por fin nos dieron la orden de formar y a seguido marchamos en silencio hacia la plaza de Santa María.

Eran las cinco y quince minutos de la tarde y el sol parecía decir “hasta mañana” por las hermosas colinas que rodeaban el pueblo. En la plaza nos esperaba Pepe Figueres con su Estado Mayor, el padre Benjamín Núñez en traje de campaña y toda la gente del lugar que miraba llena de asombro a aquellos muchachos sucios y jóvenes, armados hasta los dientes y reflejando en su rostro la decisión inquebrantable que siempre fué nuestra inseparable compañera.

El primero en hablar fué el Padre Núñez. Jamás olvidaré aquella tarde y las palabras penetrantes y sabias que nos dirigió el Padre Núñez. Conforme avanzaba en su discurso, se iba acentuando más y más la emoción en todos los rostros; las mujeres que frente a nosotros estaban, no pudieron contener las lágrimas y dejaron que éstas corrieran libremente por sus mejillas. Muchos de mis compañeros -inclusive yo, no me da pena decirlo- sentimos en los labios el sabor a sal de dos gruesos lagrimones que saltaron de nuestros ojos no por cobardía, sino por el amor a nuestra Patria maltratada, que las palabras del Padre Núñez nos trajeran -a la mente en esos sublimes instantes en que el pabellón tricolor flotaba al viento y nuestras frentes permanecían en alto para recibir con devoción la bendición del Sacerdote.

Luego nos dirigió unas breves palabras Pepe Figueres para presentarnos la oficialidad y darnos las últimas instrucciones sin mencionar, claro está, el lugar para el que ya habíamos sido destinados. Cuando terminó don Pepe, un estruendoso ¡viva Figueres! salió de todas las gargantas y corrió libre hasta las colinas para convertirse en eco de redención y sacrificio. Después entonamos a todo pulmón las estrofas del Himno Nacional y a seguido procedimos a acomodarnos en dos camiones que ya estaban preparados. Los muchachos de las fuerzas que estaban acantonadas en Santa María lo mismo que las mujeres y los niños, nos despidieron con vítores y vivas que repercutieron en lo más recóndito de nuestros corazones, convirtiéndose en promesa de triunfo y redención para nuestra Patria escarnecida y pisoteada…

Tomado de “La Legión Caribe (Gloria y Hazañas)”
de Carlos Ma. Jiménez

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EJERCITO DE LIBERACION NACIONAL

LEGION CARIBE

Orden Especial:

1º- Dentro de algunos minutos la Legión Caribe dará comienzo a la importante misión que le ha confiado el Alto Mando del Ejército de Liberación Nacional. El pueblo costarricense está ansioso de ver las fuerzas de la Liberación Nacional marchar adelante hacia el objetivo final que habrá de devolver a Costa Rica su democracia y paz tradicionales. La Comandancia de la Legión Caribe tiene confianza absoluta en el éxito de la misión que se les ha encargado así como la firme convicción que todos y cada uno de los hombres que la forman sabrán cumplir y asumir las responsabilidades que la propia operación requiere.

2º- Se recomienda a todos los oficiales, clases y soldados, que a pesar de ser nuestro objetivo un baluarte político del régimen usurpador que combatimos, deben observar en todo momento una conducta digna del movimiento de Liberación Nacional. Es por eso conveniente que sólo en casos extremos se tomen medidas violentas contra la población civil. Recomiendo al propio tiempo que se tomen las mayores precauciones para evitar el asesinato a mansalva de los hombres de la Legión y de nuestros amigos de la población civil.

3º- Para la perfecta ejecución del plan y el éxito de la misión, es imprescindible que todos los oficiales, clases y soldados cumplan y hagan cumplir las órdenes que reciban de sus superiores.

4º- Se prohibe terminantemente a todos los miembros de la Legión abusar de su autoridad, así como apropiarse de cualquier mueble o inmueble sin la previa autorización de los superiores. Todo el equipo bélico que le sea capturado al enemigo debe ser depositado en la Comandancia de la Legión, para su posterior distribución de acuerdo con las necesidades militares.

5º- Por último deseo advertir a todos los miembros de la Legión que la misión que vamos a cumplir es arriesgada y sumamente importante para el triunfo definitivo de las fuerzas de la Liberación Nacional. Por eso espero que todos cumplamos con nuestro deber teniendo presente que luchamos por una causa noble y digna, la cual significa la salvación de Costa Rica y la felicidad, la paz y el progreso del pueblo costarricense.

Con el pensamiento puesto en la alta misión de redención democrática en que estamos empeñados, y deseando a todos y cada uno de los miembros de la Legión la mejor buena suerte, los abraza a todos cordialmente en nombre de la Revolución, – Capitán Oracio Ornes C., Comandante de la Legión Caribe.-Altamira, San Carlos, 11 de abril de 1948.

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EJERCITO DE LIBERACION NACIONAL

LEGION CARIBE

Orden Especial:

1º- La misión encomendada a la Legión Caribe por el Alto Mando del Ejército de Liberación Nacional, fué cumplida con todo éxito gracias a la valentía de la Oficialidad, clases y soldados que la componen, cubriéndose de gloria con esta memorable hazaña del 11 de abril de 1948. La ciudad de Limón fué tomada en una operación, que en su clase, es la primera que se realiza en el Continente Americano.

2º- Con esta operación, la Legión Caribe logró consolidar una posición que era de capital importancia en el desarrollo de la ofensiva fulminante que el Ejército de Liberación Nacional desató sobre el Gobierno usurpador.

3º- Como resultado de nuestra operación, nos pesa anunciar la irreparable pérdida de un querido compañero de armas: el Sargento Rolando Aguirre Lobo, magnífico ametralladorista, que ofrendó su joven y preciosa vida en un sublime gesto de valor y sacrificio. Que Dios recoja el alma grande y libre del Sargento Aguirre. También fué herido por francotiradores comunistas emboscados en los edificios de la parte céntrica de la ciudad nuestro querido compañero el Teniente Marcos Ortega, quien gracias a Dios está ya en vías de completo restablecimiento.

4º- La Legión Caribe quiere hacer pública manifestación de felicitación a los miembros de nuestras Fuerzas Aéreas, los valientes Pilotos sin cuya pericia y valor la misión no hubiere sido posible realizarla con el éxito con que se hizo. Bajo el fuego de ametralladora de un avión de caza enemigo lograron conducir a los hombres de la Legión hasta el sitio de ataque. Especialmente nos es grato citar al Mayor Guillermo Núñez y al Capitán Manuel Enrique Guerra, quienes una vez más han dado prueba de su alto espíritu de patriotismo y de su coraje de valientes.

5º- Por este medio queremos también destacar la brillante labor desplegada por la Oficialidad de la Legión, tanto en la Plana Mayor como los Jefes de Pelotones, quienes planearon y dirigieron la operación con serenidad y certeza y supieron actuar en los momentos de combate como verdaderos valientes. Se distinguieron por su arrojo y combatividad los siguientes Oficiales: Capitán Mario L. Starke, los Tenientes Alvaro Rossi Umaña, Marcos Ortega, Carlos Ma. Jiménez G. y los Jefes de Pelotón Tenientes Juan José Monge, Eladio Alvarez, Daniel Calvo, Benjamín Piza, Hernán Rossi, Rodolfo Quirós, Jorge Arrea, Victor A. Quirós S.

6º- Es con verdadero orgullo que felicito calurosamente a todos mis compañeros de la Legión Caribe por la brillantísima actuación en la toma del Puerto Limón, gesto que reconoce plenamente el Ejército de Liberación Nacional y agradece el Pueblo de Costa Rica.

Limón, 17 de abril de 1948.

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