Símbolo
(Apuntes para el ocaso de una disnastía)

Tomada del Periódico Tribuna Libre

Infantito de rara belleza

TRIBUNA LIBRE se complace profundamente en presentar a nuestro partido, el hijito del doctor Rafael Angel Calderón Guardia, de cuya belleza habla el fotograbado con harta elocuencia. Para quienes esperamos día a día, minuto a minuto, noticias del Presidente más alto que ha tenido la República en todos los tiempos, el retrato de su hijo es, además de lo que humanamente representa, un regalo precioso para los ojos del espíritu, que se transforma, una vez visto con la admiración y simpatía que el niño merece, en un hermosísimo símbolo de esperanza en el porvenir de la Patria. Así como nos hemos complacido con verdadero entusiasmo, a la vista del retrato, nos imaginamos a todo el Partido Calderonista gozando de la misma complacencia y espiritualidad que nos ha otorgado. Y es que, al considerar el ruinosísimo estado de la Costa Rica actual, todo lo que es del gran Caudillo nos sirve para levantarnos espiritualmente en la espera de un mejor porvenir.

Este niño es, por tanto, un verdadero símbolo para el pueblo de Costa Rica, hoy hambreado, ultrajado, perseguido como jamás se había supuesto que pudiera serlo. TRIBUNA LIBRE invita a ese pueblo de Costa Rica que pide a gritos su liberación, brindar con el espíritu por la felicidad de este niño precioso, de sus dignísimos padres y de Costa Rica entera.

Periódico Tribuna Libre 1950

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Infantito de rara belleza

Viene hoy nuevamente a honrar las páginas de TRIBUNA LIBRE la fotografía tomada al cumplir su 2do Aniversario, de Rafael Angel Calderón Fournier, hijito del Dr. Rafael Angel Calderón Guardia y su distinguida señora esposa María del Rosario Fournier de Calderón Guardia.

Vestido con el clásico atavío de los mariachis de aquel México, grandioso en su franca y generosa hospitalidad, al que nosotros nos sentimos cada día más íntimamente vinculados por el calor de hogar que brindó a nuestro ilustre Jefe Dr. Calderón Guardia, a sus familiares y amigos, el infantito, ante cuya rara belleza vibrará de honda emoción el Calderonismo, es, sin duda alguna, un símbolo para el pueblo todo de Costa Rica, hambreado, ultrajado y perseguido como jamás lo fué.

Frente a este magistral retrato del hijito del Presidente Caballero, pedimos al Dios de las Naciones velar por el porvenir de Costa Rica, devolviéndole a la Patria las conquistas que había logrado en el campo de la Decencia y de la Sensatez, hechas hoy polvo por los sembradores de odio que dividieron a la familia costarricense-. Y en precensia de este símbolo que es Rafael Angel Calderón Fournier, exclamamos: Mariachis ¡Firmes!

Periódico Tribuna Libre 1951

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