La Junta de Gobierno presidida por José Figueres Ferrer creó la Dirección de la Guardia Civil. Se trató de un cuerpo policial con la misión de proteger a la ciudadanía de la delincuencia y de cualquier acción delictiva. En ningún momento, a través de la historia, ha cumplido o pretendido cumplir acciones propias de un ejército, para lo cual ni tiene capacitación ni cuenta con el armamento básico.