Un grupo de calderonistas en la región de San Carlos recibió armamento que les dejó caer un avión enviado por Anastasio Somoza García, dictador de Nicaragua. Para combatir a los rebeldes las fuerzas del Gobierno de José Figueres Ferrer se separaron en dos columnas. Por un error, se empezaron a disparar entre si, lo que alertó a los calderonistas que de inmediato se escabulleron hacia la frontera con Nicaragua.