Bruce Masís Dibiasi

Bruce Masís Dibiasi

Bruce Masís Dibiasi
1918 – 1993

Perteneció a esa estirpe de hombres para quienes la política no era un oficio, sino un imperativo interior. Su participación en la Revolución del 48 de lado de Figueres no fue fruto del azar, sino de la convicción de que la libertad de sufragio y la honestidad administrativa valían el riesgo de la propia vida y la de su familia.

Como miembro de la Junta Fundadora de la Segunda República, Masís encarnó la esencia pura del pensamiento socialdemócrata costarricense, dejando huellas imborrables que definieron el modelo de bienestar del país. Su paso por el ministerio de agricultura en dos ocasiones distintas (1948 y 1953) le permitió consolidarse como el gran defensor del campesino bajo el norte de la equidad; su fe en la democracia económica lo llevó a impulsar precios de sustentación desde el Consejo Nacional de Producción (CNP), protegiendo al pequeño productor de las inclemencias del mercado. Esa misma visión de justicia la trasladó a la Junta Directiva del banco estatal, donde actuó como un arquitecto de la Banca Nacionalizada, defendiendo siempre que el crédito debía ser una herramienta de desarrollo para todos y nunca más un privilegio de pocos.

Como bien señala el prólogo de sus memorias, escribió para evitar que se cumpla esa inexorable sentencia de que “»la historia siempre se repite”. Su libro, Memorias de una revolución traicionada, es el testimonio de un hombre que vio cómo los altos ideales de honestidad y justicia que lo llevaron al campo de batalla fueron, en ocasiones, eclipsados por la ambición política posterior.

Ferviente partidario de la abolición del ejército y de la inversión en educación, Masís Dibiasi se mantiene como el referente del político que supo ser exitoso en los negocios pero humilde y firme en sus principios sociales.

Don Bruce Masís no buscaba la estatua, buscaba la herencia. Sus memorias son un espejo donde la clase política actual debería mirarse para entender que la verdadera revolución se siembra en la honestidad de la función pública”.

Bruce Masís Dibiasi
(1918-1993)

Solapa del libro “Memorias de una revolución traicionada”

Don Bruce Masís quería contar su historia, no por vanidad, si no por un imperativo interior de dejar un legado a las siguientes generaciones, que pudiera contribuir a evitar aquella inexorable frase que dice: “la historia siempre se repite”.

Fue un verdadero idealista que lucho por sus anhelos hasta el ultimo día de su vida. Su intensa actividad empresarial no fue óbice para que dedicara mucho tiempo a la política, en un afán de lograr aquellas motivaciones, que lo llevaron a combatir en una revolución armada, arriesgando su vida y la de su familia. Como revolucionario fue al campo de batalla por la libertad de sufragio y la honestidad en la función publica.

Las dos veces que fue Ministro de Agricultura dio fuertes luchas por la equidad de oportunidades para los campesinos, dentro de una filosofía de más democracia y más igualdad.

Creyó en la necesidad de ayudar al agricultor mediante precios de sustentación y así lo sostuvo como Presidente del Consejo Nacional de Producción. Quería una mejor distribución de la riqueza y respaldo firmemente a la Banca Nacionalizada, como miembro de la Junta Directiva de un banco del Estado. Apoyo la idea de que el Estado debería controlar las empresas estratégicas del país, aun siendo presidente de una gran industria privada. Fue entusiasta partidario de la disolución del ejercito y de mejorar la educación.

En fin… se le puede considerar un socialdemócrata convencido y así actuó como miembro de la Junta Fundadora de la Segunda Republica.

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