Fernando Volio Jiménez
1924-1996
Fue un destacado abogado, diplomático, académico y hombre público costarricense, cuya trayectoria estuvo profundamente vinculada a los ideales democráticos surgidos en la coyuntura histórica de 1947 y 1948. Nació en Cartago el 29 de octubre de 1924, hijo de Fernando Volio Sancho y Arabela Jiménez Tinoco, creció en un entorno de fuerte tradición cívica y compromiso con la vida institucional del país.
En julio de 1947, cuando la tensión política alcanzaba uno de sus puntos más críticos, Volio estuvo presente en los acontecimientos de Cartago que precipitaron la Huelga de Brazos Caídos. En medio de una gresca originada por la indignación popular ante la anulación de elecciones municipales, resultó herido, compartiendo así el riesgo y la convicción de una generación que defendía las garantías electorales y la pureza del sufragio. Aquellos hechos, que encendieron la protesta cívica nacional contra el gobierno de Teodoro Picado, marcaron el despertar político de muchos jóvenes del 48 y forjaron en él un compromiso duradero con la institucionalidad democrática y el Estado de Derecho.
Abogado graduado de la Universidad de Costa Rica, inició su vida pública como regidor municipal en Cartago y posteriormente en San José. Fue diputado en varias legislaturas y ocupó cargos de alta responsabilidad, entre ellos ministro de Educación Pública, ministro de la Presidencia y ministro de Relaciones Exteriores y Culto. En dos ocasiones fue presidente de la Asamblea Legislativa, reflejo del reconocimiento a su capacidad jurídica y política.
En el ámbito internacional destacó como embajador ante las Naciones Unidas y como miembro y presidente de la Comisión de Derechos Humanos de ese organismo, así como integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Su labor diplomática proyectó a Costa Rica como una nación comprometida con la defensa de los derechos fundamentales y la convivencia democrática.
Paralelamente desarrolló una sólida carrera académica como profesor universitario y rector, contribuyendo a la formación de nuevas generaciones de juristas y profesionales. Su pensamiento estuvo siempre vinculado a la defensa del sufragio, la libertad de asociación y el respeto al orden constitucional.
Fernando Volio Jiménez pertenece a la generación que asumió la defensa de las instituciones en uno de los momentos más decisivos de la historia nacional. Su vida pública refleja el compromiso con los principios cívicos que dieron forma a la Costa Rica democrática surgida después de 1948.
La Asamblea Legislativa restauró la capilla del Antiguo Colegio Nuestra Señora de Sion y la convirtió en un auditorio, bautizándolo con el nombre de “Auditorio Fernando Volio Jiménez”.
Murió en San José, el 21 de mayo de 1996.
Datos de interés
- Formó parte de la generación joven que vivió activamente la crisis política de 1947 y 1948.
- Fue presidente de la Asamblea Legislativa en dos períodos distintos.
- Representó a Costa Rica en altos foros internacionales de derechos humanos.
- Desarrolló una importante labor académica en la formación jurídica nacional.
- Su trayectoria combinó servicio público, diplomacia y defensa de los valores democráticos.





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