Fue presentada al Congreso (hoy Asamblea Legislativa) una reforma electoral en la que se establecía que fuese el mismo Congreso el que hiciese el cómputo de los sufragios para Presidente de la República. De inmediato se levantó una oposición general a la iniciativa, que fue interpretada como una maniobra del caldero-comunismo para influir en forma decisiva en el resultado electoral. La modificación fue combatida, principalmente, desde El Diario de Costa Rica y la radioemisora Titania. El 15 de mayo de 1943, cuando se le iba a dar tercer debate a la propuesta, miles de mujeres se tiraron a la calle en protesta abierta y desafiante. Se produjeron broncas en las calles, y la Policía no titubeó en volar «cinchazos». Ante los hechos, al Gobierno no le quedó más recurso que retirar la reforma. Todo ello alentó todavía más a las fuerzas de oposición a unirse contra el oficialismo.