Siendo aún estudiante, fue invitado por don Braulio Morales, acaudalado cafetalero herediano, a viajar a Londres para administrar una oficina de importación, distribución y venta de café costarricense.
Ante la inesperada muerte de don Braulio, regresa a Costa Rica. No obstante, durante su estancia en Inglaterra conoció las teorías económicas más modernas, fundamentales en su gestión como diputado y luego presidente. También aprendió inglés, idioma que le sería de gran utilidad en su función de abogado y cuando radicó en los Estados Unidos.
