La coyuntura 1940-1948

I. Los problemas que enfrenta Costa Rica al llegar la década de 1940

La Costa Rica del siglo XX, hereda del XIX, serios problemas sociales, económicos y políticos.

En la década del cuarenta, dentro de un contexto internacional de guerra mundial (1939-1945) y de serias contradicciones internas, esos problemas se agudizan tanto en el campo como en la ciudad.

Los problemas agrarios-urbanos y la Segunda Guerra Mundial

Costa Rica se caracteriza en los años cuarenta como una sociedad monoexportadora, que depende de la producción cafetalera. Aún cuando el cultivo del banano constituye una actividad importante, la comercialización, el transporte y parte de la producción (una buena proporción da los costos y riesgos de producción son trasladados a productores privados nacionales) están en manos de compañías extranjeras.

La dependencia de un sólo producto (el café), trae como consecuencia una subordinación de la economía costarricense a los precios que fija el mercado internacional y el desplazamiento de granos básicos.

Esto genera dos tipos de problemas: la existencia de condiciones sumamente débiles para enfrentar los diferentes ciclos críticos de las economías metropolitanas y la necesidad de importar alimentos básicos para la población. Las fluctuaciones del mercado internacional y la-carestía de granos básicos, son una constante en la economía nacional.

Las particularidades que asume el desarrollo de la economía cafetalera en Costa Rica, crea un proceso de diferenciación social entre los medianos, pequeños propietarios y jornaleros agrícolas y, aquellos sectores que controlan el crédito, el comercio importador y las plantas beneficiadoras donde se procesa el café.

De acuerdo con la información que proporciona Schifter3, para la década de 1940 3, cinco por ciento de los productores que tienen más de 10.000 cafetos, posee casi la mitad de éstos y si más del 50% de la fuerza laboral se dedican a la agricultura; ese dato revela, el poder que tiene ese cinco por ciento de la población. En otras palabras, las diferencias sociales se acentúan en ese sector.

En las zonas bananeras, la situación es más aguda. La población que habita en esas áreas es una población miserable y desarraigada, que depende de su trabajo para subsistir.

El crecimiento demográfico, juega un rol importante en esa problemática. Tomando en cuenta los censos de 1927 y de 1950, la población crece en un 69,85%,correspondiendo un 33,5% a la zona urbana y una mayor densidad por kilómetro cuadrado a la ciudad de San José (57,5% en 1950)4.

Ese factor agudiza los problemas de concentración de la propiedad e incrementa los urbanos: viviendas inadecuadas, servicio de transporte· deficiente, desempleo y subempleo; enfermedades endémicas, desnutrición5. Por ejemplo, en el cantón central de San José, en el año 1949, de 21.408 viviendas, 2.631 no tienen servicio sanitario, 2.612 están sin electricidad y 10.516 sin cocina6. Este tipo de problemas no sólo afecta a los sectores populares sino también a los sectores medios: profesionales, pequeños empresarios, obreros calificados, trabajadores del comercio y del gobierno, quienes representan aproximadamente un 3,8% de la fuerza laboral7. Ese sector tiene pocas oportunidades de ascender económicamente. Por ejemplo, con respecto a los funcionarios del gobierno se dice que «el servidor público era premiado con la estimación de los ciudadanos pero no con su dinero»8, con lo cual se señala, los bajos salarios que perciben y las limitaciones de movilidad social.

Los problemas sociales, tanto en el campo como en la ciudad, cobran mayor fuerza debido a los efectos que produce la Segunda Guerra Mundial. El país se ve aislado de sus fuentes de provisiones de artículos importados: bienes de capital, manufacturas, alimentos. Esto genera tres tipos de problemas: la carestía de estos productos, una disminución de las ganancias del sector importador y la reducción de los aranceles aduaneros, aquejando a la población en general, al sector comercial-importador y los ingresos del Estado.

De la misma forma, las exportaciones son afectadas por el cierre de los mercados tradicionales del café costarricense (Inglaterra, Alemania). Sin embargo, las repercusiones se neutralizan cuando el mercado norteamericano fija en el Convenio de Cuotas de Café (Washington 1940), una distribución equitativa para los países exportadores. Los Estados Unidos reciben la mitad de la producción del café costarricense.9

Lo anterior, parece indicar que dentro del sector agroexportador, la fracción comercia-importadora, es 1a mas afectada por el conflicto mundial. Sin embargo, no se puede hacer una afirmación tan tajante, pues no existen diferencias nítidas en el seno de la burguesía agroexportadora, ya que, sus intereses agrarios, comerciales y bancarios se entremezclan10, por esa razón, los efectos sobre esa fracción en particular, pueden ser relativamente paliados, debido a esa asociación de intereses.

A esas condiciones socio-económicas que prevalecen en la sociedad costarricense, se adicionan los problemas políticos internos.

La situación política interna

Los intentos por modificar las condiciones de vida existentes en Costa Rica en las primeras décadas del siglo XX, se expresan a nivel colectivo, por medio del surgimiento de gremios y sindicatos A nivel individual, una de las voces que más se destaca es la de Alfredo González Flores, especialmente, al tomar las riendas del gobierno (1914-1917).

Al llegar la década de 1940, en el sistema de partidos políticos predomina, el funcionamiento de aquellos de tendencia «liberal», caudillistas y personalistas además de ser poco estructurados y cohesionados ideológicamente. Sus respuestas frente a los problemas económicos y sociales, son en parte, producto _de la presión popular, de la improvisación y de la voluntad del gobernante de turno.

Al lado de esos partidos tradicionales, que funcionan en Costa Rica en los años cuarenta, se han desarrollado otras alternativas políticas. Dentro de esas alternativas se destaca el Partido Reformista (1923), el cual, una vez que desaparece de la escena política, hereda parte de su clientela electoral al Partido Comunista (1931). Esas dos organizaciones encaminan sus gestiones a proporcionar una mayor justicia social, y una modificación -en el segundo caso-, de las condiciones de vida-sociales y políticas imperantes en la nación costarricense.

Además de las características apuntadas con respecto a I6s partidos políticos, Costa Rica cuenta con un sistema electoral, que limita las posibilidades de participación de los ciudadanos.

A pesar de que se establecen modificaciones importantes en el plano electoral, como el voto directo (1913) y el seseara (1928), el proceso electoral, es controlado por el partido oficial el que está gobernando, porque mantiene en sus manos los mecanismos electorales. Entre éstos se pueden citar: la emisión de papelería para el proceso, conteo de votos y la declaratoria del triunfador en voz del Congreso Constitucional. Obviamente, que el control de esos mecanismos, facilita las posibilidades de fraude electoral y afecta a los partidos políticos mas pequeños.

Dentro del marco de las condiciones socia es y políticas internas y de los efectos que tiene la Segunda Guerra Mundial en el país -aún cuando Costa Rica todavía no participa en el conflicto-, la situación nacional se complica más, en la década del cuarenta, debido a los cambios que tienen lugar a nivel internacional.

La situación interna y externa

En el ámbito nacional, los Estados Unidos ejercen cada vez mayor influencia. Ese poder que van adquiriendo desde finales del siglo pasado, ~se fortalece después de la Primera Guerra Mundial, se consolida en el segundo conflicto mundial.

En los años cuarenta, los norteamericanos, además de abrir las puertas de su mercado al café costarricense, controlan el monopolio de la gasolina, por medio de la West India Oil Company y la Texas Oil Company (1940). También suscriben contrataciones para explotar los recursos hidroeléctricos (1941) y el servicio telefónico (1942).

De la misma forma, los préstamos con el Export-lmport Bank (EXIMBANK) de Washington, para construir la carretera Interamericana e incentivar la producción agrícola y la estabilización monetaria11, evidencia la importancia que adquiere el capital privado y el gobierno norteamericano en Costa Rica.

La situación nacional económica y política, se agudiza, cuando Pearl Harbor (base norteamericana en el Pacífico) es atacada por los japoneses y los Estados Unidos le declara la guerra al Eje Alemania-Italia-Japón, en diciembre de 1941. Pocos días después de esa declaratoria, Costa Rica sigue ese ejemplo, cuyas repercusiones se analizan más adelante.

De igual forma, el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, con la participación de la Unión Soviética, en contra de el «Eje» (1941 ), afecta la imagen que tienen los costarricenses acerca del «comunismo».

La finalización del conflicto bélico mundial (1945) y el discurso de Churchil (Fulton, Estados Unidos, marzo de 1946) donde le declara la «Guerra Fría» a la Unión Soviética, incide en la correlación de fuerzas que se desarrolla en Costa Rica en el siguiente lustro.

Las condiciones externas e internas que privan en la coyuntura, generan diversas respuestas políticas en los diferentes sectores de la sociedad costarricense: los sectores populares, los sectores medios, la burguesía tradicional y el sector modernizante de esa burguesía que gobierna en ese momento12.

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