Don Pepe, Canal 11 y la Tragedia del Virilla
Carlos Revilla Maroto
Recientemente, el 14 de marzo, se cumplieron 98 años del suceso conocido como la Tragedia del Virilla. Se ha escrito mucho al respecto, así que solo mencionaré algunos aspectos puntuales de lo sucedido, y más bien mi motivación para escribir es contarles mis recuerdos de la participación como extra en una película que se quiso filmar a mediados de los años 70 del siglo pasado, donde parte de la trama era sobre la tragedia.El argumento de la película está basado en el cuento de José Figueres “Cubases Tiernos en Abril”. En la película participaban artistas destacados como Haydée de Lev, Luis Fernando Gómez, Ana Poltronieri y Guido Sáenz. La producción estuvo a cargo de la empresa de televisión “Canal 11”, cuyo dueño en ese entonces era el propio José Figueres.
Canal 11 en aquella época era un excelente canal. De hecho, fue el primero en introducir la televisión a color en Costa Rica, antes incluso que el 7 y el 6. Las transmisiones con programación en color experimentales se dieron desde 1969. En 1971 “Televictoria Canal 11”, como se llamaba oficialmente, inició transmisiones regulares en color, y a tiempo completo desde 1974.
Yo era muy de ver televisión, y el 11 me gustaba mucho. Tenía un noticiario que se llamaba Reporte 11 muy bueno, cuyo director, al inicio, era el periodista Eduardo Enrique Leiva. También tenía en las noches, de lunes a viernes a la 10 p.m. el programa Telegatunas con Hugo Araya, que en ese entonces era el rey de los chismes faranduleros con su columna “Gatunas”. No me explico como hacían para producir un programa de ese tipo todos los días, con un mercado farandulero tan pequeño como el que había en ese entonces. También me encantaba el programa “La última tanda” que pasaba películas en blanco y negro de la época dorada del cine clásico.
En Canal 11 de aquella época se consagraron en la televisión periodistas como Manuel Emilio Morales, Renato Cajas, Isabel Ovares, Mariano Rodríguez, Mario Segura, al igual que la tía Florita, Mariana Lev, Danilo Arias, Élberth Durán y Marjorie Sibaja.
Los estudios del canal quedaban en avenida 10, entre calles 7 y 9 o a la tica, 75 m al oeste del edificio de AyA en el Paseo de los Estudiantes, a mano derecha. Era un estudio moderno, donde se podía hacer televisión en vivo, con un pequeño anfiteatro. Lastimosamente el estudio se quemó, cuando hubo un gran incendio en esa manzana en lo que fue el supermercado OK, posteriormente el Super Amigos. Hoy ya nada de eso existe. Como curiosidad, parte también por la entrada del Paseo de los Estudiantes al OK, era donde estuvo el Cine Latino.
Canal 11 quiso hacerle competencia a las dos grandes televisoras del país, que eran (y son) Telecentro Canal 6 y Teletica Canal 7, pero no pudo mantener el ritmo de inversión necesaria. Sus dueños en ese entonces eran el propio don Pepe, con su amigo Carlos Manuel Vicente, el recordado “Malo” Vicente, que quisieron incursionar en la televisión para darle una alternativa diferente a los televidentes. Como casi todos los emprendimiento de don Pepe, agobiado por las deudas tuvo que venderlo en 1977 a un empresario llamado Franz Ulrich, que se hizo cargo de las deudas y lo tuvo hasta 1993.
Les transcribo un texto sobre esto:
“Don Pepe en canal 11
Franz Ulrich llegó a Costa Rica contratado por don Chico Orlich para estar al frente de su beneficio de café y luego se metió en negocios al lado de los hombres más poderosos del partido Liberación Nacional de hace un cuarto de siglo, hasta terminar de dueño de canal 11, con unas «jáquimas» que le heredó ni más ni menos que don Pepe Figueres.
«Conocí muy bien a don Pepe y a don Chico. Trabajé con ellos. Los dos eran personas muy visionarias. Eran dos tipos que veían todas las cosas de la forma más sencilla posible. Tanto que a veces la gente no les podía entender. Eran personas que sabían que dos y dos son cuatro. En cambio, ahora los políticos creen que dos y dos son cinco y medio. Eso dice cualquier político. Por eso la gente ya no les cree.
«Hay que ver cómo le creían a un don Chico todo lo que decía, y hay que ver cómo respetaban a un don Pepe. Eso ya no ocurre con ningún político. Por eso anda todo patas arriba.
«Tengo dos campañas de no votar. Voté dos veces por Carazo, la primera vez para que siguiera luchando, y la segunda vez para que fuera presidente. Es que Carazo era el niño chineado de don Chico y don Pepe. Entre los dos lo prepararon en contra de Daniel Oduber. Ni Chico ni Pepe querían a Daniel y cifraron esperanzas en que Rodrigo lo podía atajar. Incluso, en su lecho de muerte, Chico le dijo a Pepe, ‘Pepe, por favor lucha para que Daniel no sea presidente nunca’. Yo estaba ahí y lo escuché.
«Después de trabajar en café junto a don Chico, me dediqué a otras actividades.
Una vez don Pepe me llamó y me dijo que necesitaba que yo le ayudara a resolver el problema del canal 11. Ya había perdido ‘El Excelsior’, y detrás venía el canal. Acepté el reto. Cuando entré, estaba lleno de deudas. Como trabajaba con don Chico, realmente conocía a todos a quienes don Pepe les debía dinero. Negocié con todos para pagarles un porcentaje de la deuda y todos quedaron contentos. Era mejor eso que nada, y ellos sabían que ya don Pepe no pensaba pagarles. Don Pepe me dijo, ‘eso sí, le advierto que usted va a tener problemas peores que los de un político con el canal, porque todo el mundo va a llegar a pedirle de todo’. Pero no fue eso lo que me llamó la atención. Lo que impactó es que don Pepe me dijo, le hago una propuesta, lo único que me queda libre a mí es una finquita en Aserrí. Entonces, para cuando le vaya muy mal en el canal, y le quiten todo, le voy a dar mi finca, para que vea que no le estoy quitando algo por darle el canal’. Nos quedamos viendo como dos tontos, él porque me lo ofreció y yo porque no se lo acepté. Ya estaba hecho el trato, y no podía aceptarlo. Era como aceptar que estaba esperando un fracaso de mi gestión. Más bien, eso que me dijo me dio fuerzas para levantar el canal.
«Tuve canal 11 por muchos años. Lo adquirimos con todas las deudas. Era de don Pepe. Estuvo en nuestras manos desde el año 77 hasta el año 93. Fue con nosotros que se consagraron en la televisión periodistas como Manuel Emilio Morales, Renato Cajas, Isabel Ovares, Mariano Rodríguez, Mario Segura, al igual que la tía Florita, Mariana Lev, Danilo Arias, Élberth Durán y Marjorie Sibaja…».
Extracto de «Conversaciones con la historia».
Una historia interesante que retrata totalmente a don Pepe y sus negocios. Lo digo sin ninguna mala intención, sencillamente don Pepe era así.
Regreso, a la anécdota de la película que les quería contar.
Dentro de los esfuerzos para brindar una alternativa de calidad a los televidentes, vinieron a Canal 11 dos productores y cineastas cubanos, de los que se me escapa el nombre, y comenzaron a producir algunas series propias del canal muy buenas. La calidad de estos señores cubanos estaban muy por encima de las producciones locales.
Uno de los proyectos que desarrollaron, fue precisamente, como les conté al inicio, hacer una película del cuento de don Pepe. Supongo que en el guion estaba la parte de la Tragedia del Virilla, donde muere el esposo de la protagonista del cuento.
Como parte del proyecto, salió publicado un anunció en el periódico que se buscaban extras de época (apariencia), para participar en una película, para filmar unas escenas sobre la Tragedia del Virilla. El anuncio me llamó la atención, y me inscribí con un compañero de colegio. Había que estar un sábado temprano frente a los estudio de Canal 11. Nos montamos en un bus que nos transportó hacia Cuatro Reinas de Tibás, cerca del famoso Puente Negro donde ocurrió la tragedia.
Pasamos a pie el puente hacía el lado de Santo Domingo y bajamos por un trillo hacia el lecho del río, justo debajo del puente, donde ya estaban los actores y personal de la película, incluido el director, uno de los cubanos. Recuerdo cuando maquillaron a los autores, algunos con “sangre”. También al director dando instrucciones a los actores, y cosas de las que se hacen cuando se filma una película. Calculo que éramos como unas 50 personas
Fue una experiencia muy interesante, que nunca olvidé. Para recordar más detalles conversé con el compañero de colegio con el que había ido, y también se acordaba muy bien de ese día.
De esta forma tres cosas que de primera entrada parecían no tener relación, al final si la tienen.



