El partido de Figueres
Eugenio Rodríguez Vega

El 8 de julio de 1942 se inicia la carrera política de Figueres, con un discurso inconcluso en el que utiliza por primera vez los recursos oratorios que después lo darían a conocer en todo el país. Un año después envía desde el exilio las cuartillas de «Palabras Gastadas», el credo político sereno de un hombre de treinta y seis años, empeñado en darle vigencia a las palabras gastadas por la rutina: democracia, socialismo, libertad … En 1945 es uno de los fundadores del Partido Social Demócrata, pequeña agrupación política que tiene un lema significativo: «Libertad y Justicia Social». En los años siguientes pelea por las libertades políticas, denuncia las transacciones a espaldas del sentimiento mayoritario de nuestro pueblo, y prepara las condiciones para una insurrección popular en caso de que se incumplan las promesas de libertad electoral. En el 48 asume la responsabilidad histórica de organizar y dirigir la rebelión contra el fraude electoral, y después de la victoria es sin disputa la gran figura política de Costa Rica.
Después del 48 cambian dramáticamente las circunstancias políticas. El sentimiento de conciliar la libertad y la justicia social era muy claro en un gran número de costarricenses, no sólo en el Partido Social Demócrata sino en otras áreas que por diversas razones esta agrupación no había logrado atraer. Sin embargo, esa corriente de ideas había carecido de un gran líder político nacionalmente reconocido, capaz de entenderse con los intelectuales y de hablar a los costarricenses sencillos en su propio lenguaje. Además, en 1951 Figueres tiene la utilísima experiencia de haber dirigido a este país durante año y medio en un gobierno de facto que señaló las orientaciones básicas de nuestro futuro desarrollo; y, como si fuera poco, puede exhibir la gloria doble de proscribir el Ejército que lo llevó al Poder y de asegurar para siempre la libertad electoral en Costa Rica
El partido que se funda en La Paz de San Ramón en 1951 es sin disputa «el partido de Figueres», el instrumento político encargado de mantener la vigencia de esas «palabras gastadas» que tanto le preocuparon en su juventud.
Tomado de “Figueres 80 años de amor a Costa Rica”.


