Agradezco profundamente a las personas que hacen posible que hoy día las nuevas generaciones a través de esta página puedan vivir con tanto amor y nostalgia lo acontecido en el 48, puedan nutrirse con las reseñas de nuestro Caudillo y sientan el ardor cívico y el deseo de que continúe viva esa mística y aquellos sueños que alguna vez se convirtieron en realidad gracias a todos los esfuerzos realizados por don Pepe para que hoy seamos la Costa Rica que debemos y queremos ser.