Un hombre puede morir, pero no sus ideales, no sus sueños, no sus obras. Don Pepe, los distinguidos y distinguidas que dieron forma a este país al lado de este Gran Hombre; son acreedores de mi respeto y mi deuda… gracias por permitirnos a través de este sitio entrar en contacto con nuestro origen histórico, con el fundamento de nuestra identidad costarricense. Excelente trabajo.