Nací 13 años después de la gesta del 48. Por memorias de mi padre, mi tío Melo (excombatiente) y la mamá de ambos (mi abuelita) es que me ubiqué desde muy pequeño en el contexto, y quizás por eso es que desde siempre he sido del pensamiento tan humano, altruista y extraordinario de don Pepe. No con esto quiero dejar de lado a los del otro bando, costarricenses también, porque murieron creyendo por lo que habían jurado, ciudadanos cultos y patriotas, ellos. Gracias a todos. Dios les bendiga. Un ciudadano agradecido.