Figueres y los derechos políticos de la mujer costarricense

Rose Marie Karpinsky de Murillo*

Rose Marie Karpinsky

Antes de que se convocara la Asamblea Constituyente que emitió en 1949 el Código Cardinal que actualmente nos rige, la mitad de nuestra población, formada por mujeres, no tenía derecho político alguno. Fue larga y penosa la espera que tuvieron que vivir varias mujeres eminentes de nuestro país para ser escuchadas y tomadas en cuenta en un medio político dominado enteramente por los hombres. Desde aquella valerosa mujer del siglo XIX llamada Manuela Escalante, hasta el grupo de damas que en 1943 encabezaron Angela Acuña de Chacón y Ana Rosa Chacón González, se produjeron en nuestra nación diversos intentos para lograr los derechos políticos de la mujer.

No fue sino hasta que se produjeron los acontecimientos de 1947, en que las mujeres se convirtieron en grandes pilares de la lucha civil por la libertad y la pureza del sufragio, cuando se produjeron condiciones reales para establecer los derechos políticos femeninos. El movimiento de transformación nacional que encabezaba ya en ese momento José Figueres, recogió las inquietudes de nuestras mujeres y se propupo incorporarlas con plenos derechos al proceso político.

Cuando la Junta Fundadora de la Segunda República remitió a la Asamblea Nacional Constituyente el Proyecto de Contitución que proponía para discusión incluyó por primera vez a la mujer en el capítulo único del Título VI dedicado a los “Derechos y deberes políticos”, dentro del artículo 112 que dice textualmente: “La ciudadanía es el conjunto de derechos y deberes políticos que corresponden exclusivamente a los costarricenses por nacimiento y por adopción, de ambos sexos, que hayan cumplido dieciocho años de edad”. Si bien este proyecto de la Junta no fue aceptado, dentro de la nueva Constitución, se le concedieron a la mujer costarricense los derechos políticos completos.

Fue, sin embargo, en los comicios que en 1953 llevaron a la Presidencia de la República a don José Figueres cuando las mujeres ejercieron por primera vez en la historia su derecho al sufragio. El candidato triunfante fue ampliamente apoyado en ese entonces por quienes también le dieron su gran aporte en las luchas civiles de 1940. José’ Figueres candidato del Partido Liberación Nacional que a partir de entonces ha sido casi el único grupo político permaniente e ideológico de nuestro país y que ha sido el garante de nuestros desarrollo político y social equilibrado presentó como candidatas a ocupar cargos de diputados a tres mujeres que, al final resultaron electas: Mana Teresa Obregón Zamora de Dengo, Ana Rosa Chacón González y Estela Quesada Hernández. Fue el único partido que presento candidatas mujeres en ese momento.

Desde entonces, nuestro país ha visto ascender a varias mujeres a cargos de la mayor importancia política y cultural. Este proceso ha llegado a su más alto grado en este año de 1986, cuando por primera vez en su historia una mujer ocupa el cargo de Presidenta de la Asamblea Legislativa y otra ha ejercido la Presidencia de la República. El Movimiento de Liberación Nacional que jefeó don José Figueres en 1948 y que luego se transformó en el hoy Partido Liberación Nacional, abrió una senda muy fructífera para el desarrollo político de Costa Rica, al permitirle a las mujeres el ejercicio pleno de los derechos de ciudadanía.

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* Presidente de la Asamblea Legislativa.

Tomado de “Figueres 80 años de amor a Costa Rica”.



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