Gracias por el espacio dedicado a uno de los hechos más gloriosos de nuestra historia, donde hombres y mujeres derramaron su sangre por la Costa Rica actual, que un joven de 23 años como yo disfruta. Hoy vivimos en el país de Figueres, y nos destacamos en todos los campos sociales, pero mi único inconveniente es que se está perdiendo todo lo que aprendimos de ese entonces y esto presenta la necesidad de volver a luchar por estos ideales.