Francisco José Orlich Bolmarcich

Francisco José Orlich Bolmarcich
1907-1969

FRANCISCO JOSE ORLICH BOLMARCICH

Francisco José Orlich Bolmarcich, don Chico como cariñosamente lo llamó el pueblo de Costa Rica, fue sin lugar a dudas, uno de los más queridos fundadores del partido Liberación Nacional. Si bien, hoy se le conoce por haber sido un líder dentro de su partido y Presidente de la República de 1962 a 1966, su papel político fue mucho más amplio.

En 1907, el año de su nacimiento el país contaba con 375.000 habitantes y era el Presidente de la República el licenciado Cleto González Víquez. La población de San Ramón, al oeste del Valle Central, lugar del nacimiento del futuro presidente, tuvo su origen en un grupo de colonos que se establecieron en la zona desde 1842 y en el decreto de fundación dado por el doctor Castro, pocos años después. A comienzo del siglo XX contaba con cerca de 15.000 habitantes y estaba en construcción el Palacio Municipal. Tenía varias escuelas, biblioteca pública, farmacia y un club social.

A unirse con los ramonenses, llegaron una serie de habitantes de otras regiones del mundo, quienes contrajeron matrimonio en aquellas tierras y se hicieron costarricenses. Además, los ramonenses acostumbraban departir con uno u otro exiliado político suramericano que llegaba por allá o con los políticos que el gobierno del país confinaba a pueblos alejados de San José, muchas veces en San Ramón, para que no molestaran al gobernante de turno, tal es el caso de don Julián Volio en la década de los ochenta del siglo XIX.

Los ramonenses eran muy emprendedores y se acostumbraron a trabajar por su pueblo, trajeron desde las minas piedras calcáreas para construir el hospital, que estaría bajo la administración de una Junta de Caridad. Construyeron la cañería y establecieron el alumbrado eléctrico. Precisamente en 1907, para establecer el alumbrado eléctrico se aprobó un contrato entre el Jefe Político de San Ramón don Alberto Carvajal y los señores Federico Hopkins Saxton y Nicolás Orlich Zamora.

Los Orlich, una de las familias más conocidas de San Ramón, era comúnmente llamada por el pueblo “los orliches”. A ella perteneció José Orlich Zamora, el padre de don Chico Orlich. José al terminar sus estudios secundarios se trasladó a Europa a continuar su educación universitaria. De vacaciones, en su tierra ancestral Croacia conoció a Georgina Bolmarcich Lemerich, quien llegó a ser su esposa en el año 1905 y se trasladaron a Costa Rica y en San Ramón, la madre de don Chico aprendió español que lo habló con un delicado acento de su lengua natal.

A su regreso a la Patria se establecieron en San Ramón y así los hijos de la familia Orlich Bolmarcich crecieron en esa población y estuvieron íntimamente relacionados con sus actividades, tal y como lo estuvieron sus antepasados, no sólo en el alumbrado eléctrico, sino en la construcción de todos los edificios importantes dañados por los terremotos de 1924, entre ellos la nueva iglesia parroquial, cuya estructura de hierro fue comprada a la casa Krupp en Alemania por un tío del futuro presidente y financiada por la Casa Orlich.

El joven Orlich estudió en San Ramón y luego, muy joven fue a los Estados Unidos, en donde estudió contabilidad y administración de empresas. A su regreso tomó parte en las actividades de la municipalidad. Fue presidente municipal en 1928 y también colaboró con las obras sociales de la comunidad.

DIPUTADO

La familia Orlich tuvo bastante importancia política, a partir de 1924 la vemos representada en el Congreso en donde fue suplente por la provincia de Alajuela don Nicolás Orlich Zamora (1924-28).

Dos años después llegó como propietario, otro de los hermanos Orlich Zamora: don Aquileo (1926-1932), quien vuelve de 1932 a 1936. Cuatro años después en 1940 empezó la diputación de su sobrino: Francisco Orlich, electo por el Partido Republicano, quien permanecerá por cuatro años y quien a partir de 1942 estará acompañado por su tío Romano (1942-1946). En 1946 y esta vez por la oposición Francisco Orlich volverá a ser diputado por dos años más.

Por lo tanto, don Chico estará en el Congreso durante épocas muy difíciles, donde se discutieron una serie de proyectos muy importantes y decisivos, mientras el país se debate en situaciones cada vez más graves: guerra mundial, intervención de los bienes de ciudadanos del eje, saqueo de San José el 4 de julio de 1942, alianza de los comunistas y del gobierno, conflictivas elecciones de 1944, y por último, y a pesar de la creación del Tribunal de Elecciones en 1946, dos años después estalló la guerra civil, hechos, que cambiarían al país para siempre.

Así por ejemplo, 1940 fue un año muy difícil e interesante en la historia de un país que se había acostumbrado a los fraudes electorales y a no tener una universidad, lo que impedía que muchos costarricenses estudiasen. Ese año, llega al poder el doctor Rafael Angel Calderón Guardia y por último, el Congreso impulsado por el presidente, dio el decreto de fundación de la Universidad de Costa Rica, la cual se inauguró en marzo de 1941.

Como diputado del gobierno, Francisco Orlich actuó en el Congreso, pero poco a poco se empezó a convertir en crítico del mismo, sobre todo después de que el gobierno de Calderón Guardia permitió el saqueo de la ciudad de San José. El 4 de julio de 1942, grupos simpatizantes del gobierno saquearon los negocios de los ciudadanos del eje, de españoles y de algunos costarricenses, bajo el supuesto de que un submarino alemán había torpedeado un buque bananero en Limón. Mientras en los Estados Unidos tenía racionada la harina, en San José se tiró a la calle la harina de las bodegas de la Panadería Musmanni.

A los pocos días el diputado don Francisco Orlich en compañía de don Alberto Martén deciden darle apoyo a un viejo amigo, a don José Figueres, un agricultor que en los últimos años se había dedicado a sembrar en su finca La Lucha sin fin, y quien había llegado a San José preocupado por los acontecimientos del 4 de julio. Orlich y Martén publicaron en los periódicos de la mañana del 8 de julio de 1942, una invitación que decía:

Al Supremo Gobierno, a las Colonias de las Naciones Aliadas, y a la ciudadanía costarricense, invitamos a escuchar el mensaje que hoy a las 7 de la noche desde la estación América Latina, dirigirá don José Figueres desenmascarando la verdadera organización nacional de sabotaje que mina a la República y desvirtúa la acción internacional.

Francisco J. Orlich

Alberto Martén

Probablemente, los firmantes de la invitación nunca pensaron que un acto de denuncia de un desconocido fuese a causar tanto rebuelo. En los días siguientes don Francisco se dedicó a tratar de sacar de la cárcel a Figueres, quien a mitad del discurso que estaba pronunciando fue apresado por orden del Presidente. Días después se le expulsó a El Salvador, de donde luego partió para México. De ahí en adelante tanto Figueres como Orlich no se apartarían de la política.

Figueres regresó al país después del triunfo de don Teodoro Picado, a fines de mayo de 1944, y dos años después Orlich volvería al Congreso, tal y como ya lo anotamos.

REVOLUCIONARIO

En 1945 los miembros del Centro para el Estudio de Problemas Nacionales, formado por un grupo de jóvenes universitarios desde el inicio de la década de los cuarenta y que tienen como su vocero, una revista llamada Surco y los miembros del Partido Acción Demócrata, se unieron y fundaron el Partido Social Demócrata, en cuyo comité ejecutivo estuvo Francisco Orlich.

Al año siguiente, el Partido Social Demócrata unido al Partido Demócrata del expresidente Cortés y al Partido Unión Nacional de don Otilio Ulate, participó en las elecciones de medio período al Congreso. Esta vez, hubo garantías electorales y la oposición ganó las provincias de Alajuela, Heredia y Cartago. Llevó al Congreso diez diputados, uno de ellos don Francisco J. Orlich.

Sin embargo y a pesar de las garantías electorales y del Tribunal Electoral, la situación política no mejoró, antes bien recrudeció. Hubo proyectos de ley que la oposición atacó, enfrentamientos con la policía, peticiones del partido Social Demócrata para que Ulate actuara, inseguridad del presidente y muertos por causas políticas y marchas de mujeres pidiendo garantías electorales. Todo terminó en la huelga de brazos caídos en julio de 1947.

En las elecciones de febrero de 1948, el candidato de la oposición don Otilio Ulate, obtuvo la mayoría, ante el candidato oficialista doctor Rafael µngel Calderón Guardia. Sin embargo, el 1§ de marzo, la mayoría de los diputados en el Congreso, veintisiete en total, votaron a favor de anular las elecciones, basándose en que el Tribunal Nacional Electoral no había dado un fallo unánime a favor del candidato triunfante don Otilio Ulate.

Los diputados que votaron en contra de la anulación de las elecciones fueron diecinueve, más dos que no pudieron votar por haber sido secuestrados. Entre los diecinueve diputados estaba don Francisco Orlich B.

La acción del Congreso provocó la Guerra Civil al fracasar los intentos por llegar a un acuerdo debido a que un grupo grande de costarricense pensaba que la situación política no cambiarían con un nuevo pacto, igual a los que se habían dado en la historia política del país durante toda la primera mitad del siglo. Además, las acciones del ejército en el centro de San José, las brigadas de choque y los actos de poder le dieron la razón a los que pensaban que sólo por medio de una acción armada se podría llegar a un cambio.

Se formaron varios grupos que se integraron al grupo de don José Figueres en la Lucha y Santa María de Dota o al grupo que en La Paz de San Ramón dirigía don Francisco Orlich. Además de estos dos grandes grupos, funcionaron otros en San Carlos y Puntarenas.

La guerra civil duró un mes, de mediados de marzo a mediados de abril de 1948, cuando las fuerzas revolucionarias después de ganar la batalla de San Isidro del General, tomar Limón y Cartago, llegaron a un acuerdo con el Partido Vanguardia Popular, que era el único que permanecía en pie de lucha, para no combatir por la ciudad capital y llegan a un acuerdo que se conocería como el Pacto de Ochomogo, en que se frenó la invasión a Costa Rica del ejército nicaragüense y luego el Pacto de la Embajada de México, en que Figueres en nombre de los revolucionarios se comprometió a mantener las Garantías Sociales, el Código de Trabajo, el impuesto de la renta y los sindicatos.

El presidente don Teodoro Picado hizo entrega del poder al tercer Designado a la Presidencia ingeniero Santos León Herrera, quien en su discurso ante el Congreso el 1º de mayo de 1948 dijo:

Vuelvo los ojos a todos lados y no encuentro otro hombre o a un grupo de ciudadanos que en los momentos actuales tenga mejores credenciales que las que tiene el grupo revolucionario que es a la vez dueño de las fuerzas que pueden mantener el orden y restablecer la paz.

Así el Designado a la presidencia en ejercicio del poder, informó al pueblo de Costa Rica de la decisión de que el poder lo tuviera, de acuerdo al pacto Ulate-Figueres, los revolucionarios quienes gobernarían dieciocho meses con una Junta de Gobierno.

El 8 de mayo de 1848, a las doce del día, cuando el ingeniero Santos León entregó el poder a la Junta de Gobierno, se rompió el orden constitucional y empezó el gobierno de facto de la Junta Fundadora de la Segunda República. El primer decreto de esta Junta fue la de integrar el gobierno y el segundo el de derogar la Constitución de 1871.

La Junta estaría presidida por José Figueres como presidente de la misma y por ocho Ministros: Gobernación y Policía, Relaciones Exteriores y Culto, Agricultura e Industria, Trabajo, Justicia y Gracia, Hacienda, Economía y Comercio, Obras Públicas, Salubridad Pública y Seguridad Pública. El Ministro de Obras Pública fue don Francisco Orlich.

La Junta convocó a una Asamblea Constituyente que elaboró la Constitución que actualmente nos rige, la Constitución de 1949.

La Junta entregó el poder a don Otilio Ulate el 8 de noviembre de 1949, y este se lo entregó en 1953 a don José Figueres Ferrer quien gobernó, de acuerdo al transitorio VII al artículo 116 hecho a la Constitución de 1949, hasta el 8 de mayo de 1958.

En las elecciones de 1953, salió electo diputado por el recién fundado partido Liberación Nacional, don Francisco Orlich, pero no ejercería ese cargo, salvo al final del gobierno (1957-58), debido a que fue nombrado Ministro de Obras Públicas.

MINISTRO DE OBRAS PUBLICAS

Una buena semblanza de Orlich como Ministro de Obras Públicas, nos la da el licenciado Enrique Obregón Valverde en SEMBLANZAS, Dirigentes históricos del partido Liberación, San José, 1998.

Dice Obregón Valverde:

Siendo Ministro de Obras Públicas, pidió que le presentaran un proyecto de construcción de caminos vecinales para todo el territorio nacional. Cuando los ingenieros le llevaron los planos, y al saber el alto costo, les dijo:

Esta bien, pero no tenemos tanto dinero para llevarlo a cabo. Solamente hay un solución: échele ripio a todos los actuales caminos vecinales.

Y así se hizo. Con ese sentido práctico, terminó con la carreta y el transporte a caballo, puso final a la explotación del pequeño agricultor por parte de toda clase de intermediarios. Acercó el campo a la ciudad y la ciudad al campo. A partir de don Chico, el campesino se sintió protegido y amparado por el Estado.

Muchos años después, cuando yo le comentaba las beneficiosas consecuencias de aquella medida, me respondió con el buen sentido del humor que lo caracterizaba:

con tantos doctores aconsejando la aplicación de teorías aprendidas en las universidades extranjeras, y ante el fracaso de sus consejos, en ocasiones pienso que lo mejor que podemos hacer para solucionar los grandes problemas nacionales es echarle ripio a la economía del país.

EL PARTIDO LIBERACION NACIONAL

El grupo que organizó el partido Social Demócrata, fue el que luchó por la pureza del sufragio en 1947 y en la guerra civil de 1948, fue también el que gobernó de 1948 a 1949, por dieciocho meses y tuvo cuatro diputados en la Asamblea Nacional Constituyente de 1949: Rodrigo Facio Brenes, Fernando Fournier Acuña, Luis Alberto Monge Alvarez y Rodrigo Valverde Vega.

Fueron estos cuatro diputados los que llevaron a cabo una brillante labor en la Asamblea Nacional Constituyente y los que presentaron a consideración del resto de la Asamblea, artículo por artículo, el proyecto de Constitución mandado a elaborar por la Junta de gobierno y que la Asamblea desechó para sustituirlo por la Constitución de 1871, como documento base para la discusión de la nueva Carta. A ellos les debemos los postulados revolucionarios que se incluyeron en la Carta del 49, tales como las Instituciones autónomas, la Contraloría General de la República, y también el mantener el Tribunal Supremo de Elecciones con rango constitucional y la Banco Nacionalizada.

La experiencia de los diputados y de la gran mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno, unida a la de un grupo grande de personas que habían tomado parte en los sucesos de 1948, llevaron a la celebración de una reunión en la finca La Paz, en San Ramón, y a la fundación de un partido político basado en una ideología social demócrata.

Así, el 12 de octubre de 1951 nació el Partido Liberación Nacional, siendo don Francisco Orlich, uno de sus fundadores.

El partido contó con una base de apoyo fuerte entre las capas medias tanto rurales como urbanas, en una fracción de la burguesía ganadera, cañera e industrial.

En el plano electoral – afirma Stephenson – no surgió como un partido clasista, sino como un partido multiclasista, porque incorporó sectores de la clase media, de clase alta y aspiró a englobar a las clases trabajadoras, debido a que su dirigencia política consideró que para ganar el poder se requería la coalición de sectores sociales e intelectuales que constituyesen mayoría electoral. Por eso Liberación Nacional buscó el apoyo de los sectores medios de áreas urbanas y semi-urbanas, además de los sectores altos, oligárquicos, al igual que ciertos sectores marginados de la población.

En su Carta Fundamental, el partido Liberación Nacional esbozó sus principales postulados doctrinarios y sus metas. Un investigador sobre los partidos políticos en Costa Rica, Salazar Mora afirma que en la Carta Fundamental se consigna:

Que los derechos del hombre son inalienables, la libertad es el ámbito para la realización de la persona humana, el bien común es la base que garantiza el desarrollo integral del hombres y la distribución del producto de la actividad económica para el bienestar delos grupos sociales. Se considera a la democracia liberal como el mejor sistema político; se respeta a la familia como la institución fundamental de la sociedad; el trabajo es la función social del individuo y un derecho propio que el estado debe garantizar; la administración pública debe ser honesta y regulada por un Servicio Civil, y en la política internacional debe prevalecer la igualdad jurídica de los Estados y la libertad de los pueblos. Se estipula la intervención del Estado para asegurar el planeamiento económica progresivo, y la existencia de instituciones económicas que garanticen una economía de abundancia, para darle al ciudadano las condiciones materiales y sociales para su bienestar. La intervención estatal debe garantizar los derechos de los individuos y respetar la propiedad privada, por lo que la transformación debe efectuarse gradualmente, con elevación del nivel cultural y tomando en cuenta la idiosincrasia nacional.

CANDIDATO PRESIDENCIAL

Don Chico fue dos veces candidato presidencial, la primera vez en 1958 y la segunda en 1962.

Las fuerzas electorales comenzaron a moverse a comienzos de 1957, la oposición bajo el nombre de partido Unión Nacional, inició su campaña al nombrar como su candidato al licenciado Mario Echandi Jiménez, quien fue apoyado por el expresidente Otilio Ulate. Asimismo el echandismo consiguió el apoyo de una gran mayoría de calderonistas.

El partido Liberación Nacional escogió como su candidato a don Francisco Orlich, quien tenía gran liderazgo en el sector campesino y entre los jóvenes. Sin embargo, Orlich no pudo mantener el partido unido, su candidatura fue cuestionada por el licenciado Jorge Rossi Chavarría, quien había aspirado a ser él, el candidato presidencial del partido. Rossi se llevó con él a los enemigos de Orlich y algunos calderonistas disgustados tanto con Echandi como con Orlich, ambos sus antiguos enemigos.

La incisión de Rossi provocó que el partido Liberación Nacional fuera a las elecciones con sus fuerzas divididas y que don Francisco perdiese las elecciones. En los análisis hechos del por qué se perdió, se apuntó no solamente la separación de Rossi, sino también se destacó la precipitación y falta de análisis del partido, el viaje del presidente Figueres a Europa y el apoyo que el candidato le dio (dejó el Ministerio para integrarse a la Asamblea Legislativa), la venta de la manzana de la Artillería y por lo tanto la destrucción del edificio del Congreso, y en general la actuación del partido en la Asamblea Legislativa. Algún otro, también apuntó la falta de habilidad para atraerse al sector calderonista, que se inclinó tardíamente por Echandi.

Sin embargo el partido Liberación Nacional quedó con mayoría en el Congreso, y a lo largo de los cuatro años del gobierno echandista, la posición de Orlich dentro del partido se afianzó y logró en febrero de 1961 ser escogido como candidato, en oposición a don Daniel Oduber.

Orlich logró aglutinar a su alrededor las fuerzas que se habían ido con Rossi y también consiguió el apoyo del partido Unión Cívica Revolucionaria fundado por Frank Marshall.

En las elecciones el padrón electoral llegó a casi medio millón de habitantes.

El 4 de febrero de 1962, don Francisco Orlich derrotó a sus oponente, el doctor Rafael µngel Calderón Guardia postulado por el partido Republicano y al también expresidente Otilio Ulate del partido Unión Nacional.

Además de los partidos mencionados, participó en la contienda electoral un grupo pequeño dirigido por el licenciado Enrique Obregón, quien con su partido Acción Democrática Popular, recordó a los otros candidatos sus raíces social demócratas. Si bien el número de votos fue pequeño y él y sus compañeros volverían a las filas de Liberación Nacional, tuvieron éxito al advertir que es muy peligroso olvidar sus raíces y al destacar en la campaña los temas más importantes de un política socio-económica. Así mismo, fueron los primeros en inscribir a nivel nacional un partido pequeño.

Los vicepresidentes de Orlich, fueron dos médicos de gran renombre en el país, Raúl Blanco Cervantes y Carlos Saénz Herrera. Ambos harán una excelente labor en el sector de la salud.

EL GOBIERNO DE ORLICH 1962-1968

Cuando el presidente Francisco José Orlich asumió el poder, la población del país era de 1.265.165 habitantes, y a pesar de que todavía la mayoría de la población vivía en el Valle Central, el país ya estaba comunicado por carretera con Nicaragua y pronto, durante su administración lo estaría con Panamá. La educación secundaria se había generalizado y la Universidad de Costa Rica incidía en la vida cultural del país. Las Instituciones Autónomas, creadas en la Constitución vigente de 1949, siguieron transformando la realidad socio-económica costarricense.

El gobierno de Orlich estuvo centrado en algunos de los lineamientos generales que el partido Liberación Nacional había mantenido en los diez primeros años de su existencia. En otros aspectos se apartó o por decirlo con otras palabras, inició un proceso que daría otros resultados, tal como la intromisión en las Juntas Directivas de las Instituciones Autónomas.

En el contexto centroamericano, se optó por entrar a formar parte del Mercado Común Centroamericano, se tuvo que adaptar a un nuevo contexto ideológico en el área, producto del triunfo de la revolución cubana en enero de 1959 y la inserción de Fidel Castro en la órbita comunista que dio como consecuencia un apoyo Soviético y un programa de propaganda pro revolución en Latinoamérica. El gobierno de Orlich presenció la crisis de los misiles en 1962, cuando el gobierno de Washington protestó ante la Unión Soviética por los misiles instalados en Cuba, también presenció la creación de la Alianza para el Progreso, un programa estadounidense encaminado a contrarrestar la presencia comunista en el área en un momento en que todavía los Estados Unidos controlaba más del 90% de la producción de automóviles, de electrodomésticos, de textiles y de zapatos (Salazar Mora: Crisis centroamericana y política de las super-potencia: 1987, pág.40).

Para cuidar, lo que ellos llaman “su patio trasero”, los Estados Unidos elaboraron la Alianza para el Progreso, la vigilante de sus intereses y exigieron a los países latinoamericanos, sobre todo a Centro América, que entrara en el camino de la reforma estructural, así:

Ninguna nación que se negara a seguir esa vía calzaba dentro de los postulados de la Carta; por lo tanto estaba excluida de los beneficios de la Alianza, cuyos objetivos propendían a la liberalización de los campos políticos, económicos y sociales.

Por lo que acabamos de anotar, muchos lineamientos cambiaron. En las políticas bancarias se empezó a abandonar el modelo agroexportador por el de promover la industria. Orlich aseguró en su Mensaje al Congreso el 1º de mayo de 1963:

La agricultura debe proporcionar el alimento, los artículos de exportación para aumentar las divisas y las materias prima que la industria elaborará.

Así el programa agropecuario hizo hincapié en café, banano y ganadería.

Con el primero de esos rubros, se lanzó una siembra masiva de cafetales, así como a rehabilitar los que resultaron damnificados con las cenizas del volcán Irazú. También se preocupó por lograr un trato más justo en el mercado internacional, a través del Convenio Internacional del Café, del cual Costa Rica era signataria desde 1962 (Brenes: 1990, 107).

Si bien la política de exportación se trató de cambiar, esto no redundó en una balanza comercial positiva, más bien aumentó el déficit con respecto a las exportaciones.

De 93 millones de dólares que se exportó en 1962, se pasó a un poco más de 135, cuatro años después, pero en el mismo período la importaciones de 113.5 pasaron a 178.5 millones de dólares, por lo que el saldo negativo aumentó en más de veinte puntos.

La protección a la industria hizo hincapié en la aprobación de una legislación adecuada, en asegurar los incentivos fiscales, dar protección arancelaria, capacitación de mano de obra y subsidios a la exportación.

Dentro de este nuevo lineamiento económico se creo la Oficina de Planificación por medio de la ley 3087 del 30 de enero de 1963 se creo la Oficina de Planificación directamente subordinada al Presidente de la República. La oficina tendría una Unidad Sectorial de Planificación, a la que buenamente se vincularían las Instituciones Autónomas.

Con respecto a las Instituciones Autónomas, hay opiniones encontradas entre los que las defienden, como gestoras de una política de desarrollo que cambió la faz del país y los que las atacan, como consecuencia de un liberalismo a ultranza, sostenido por los organismos internacionales, por lo tanto hubo intromisión del poder ejecutivo en ellas, en esta administración se hizo a través de un Ministro que como observador, asistía a las Juntas Directivas.

A través de préstamos con el Banco Interamericano de Desarrollo, el ICE desarrollo nuevas fuentes generadoras: la Planta Hidroeléctrica de La Garita, la Planta Diesel de Colina y se inició la construcción de las plantas hidroeléctricas de Río Macho y la de Cachí.

En el campo de las telecomunicaciones, se adicionó el artículo 2§ de la Ley Constitutiva del ICE, que estableció entre las finalidades de la Institución, los servicios de telecomunicaciones del país, y así se empezó la automatización telefónica, que inauguró el presidente Orlich el 7 de mayo de 1966.

Estos dos aspectos electrificación y automatización telefónica, llevarían, con el correr de los años, la luz y el teléfono a todos los lugares del país, incluso a los más apartados y no rentables. Por lo tanto se impulsaron los programas de mejoramiento eléctrico en Cañas, Tilarán y Pérez Zeledón (Fernández: 1984).

La Universidad de Costa Rica, otra de las Institución Autónoma de gran importancia en el desarrollo del país, sufrió grandes cambios en estos años, comenzó su expansión con nuevas carreras y con proyectos para crear los Centro Regionales, que pocos años después comenzarían a funcionar.

Asimismo para lograr contar con capacitación de mano de obra, se creo el Instituto Nacional de Aprendizaje, el INA, por ley Nº 3506 del 21 de mayo de 1965. El INA llenó uno de los vacíos más importantes en el campo de la capacitación en diversos campos y junto con los colegios vocacionales y agropecuarios, prepararía a miles de jóvenes para las artes y oficios y la industria. Es por esto que:

Tanto la fundación del INA, como el desarrollo de la educación técnica, vinieron a responder a las necesidades crecientes de dar mayor capacitación a los trabajadores para atender a las demandas sociales y al cambio complejo del mundo del trabajo. (Dengo:1995,167).

Se afirma que la política educativa en esta administración fue integral, se reformó la organización de la escuela rural, para que abarcara los seis grados. Se le dio preferencia a la enseñanza media y a comienzos de 1964 se inició su reforma, que consistió en:

Establecer un ciclo común de tres años de educación básica, en el que se procedió a cambiar el plan de estudio simplificándolo por medio de la integración curricular de las ciencias en Ciencia General, de la Geografía, la Historia y la Educación Cívica en Estudios Sociales, introduciendo materias optativas y aplicando los servicios de Orientación educativa y vocacional. Se continuaba luego con un segundo ciclo diversificado, ya fuera en la rama académica o en la de educación técnica.(Idem).

Para fomentar los aspectos culturales se creo, en 1963, la Dirección General de Artes y Letras como parte del Ministerio de Educación, que tenía a su cargo la proyección cultural nacional.

En el campo de la salud, el Ministerio de Salubridad y los dos vicepresidentes, que como era usual, seguían en sus trabajos, llevaron a cabo una serie de programas de vacunación, de control de la tuberculosis, de apoyo al Centro Nacional de Rehabilitación y de dotar a los niños de Costa Rica de un hospital, el Hospital Nacional de Niños.

Otras de las Instituciones creadas en el gobierno de Orlich fue la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (JAPDEVA).

JAPDEVA se iría convirtiendo poco a poco en un fuerte punto de apoyo para los núcleos empresariales de la provincia de Limón y en un sólido intermediario para la inyección de recursos financiaron a esta provincia, así como en un forme promotor de las condiciones generales de la producción capitalista en esa región de Costa Rica. (Rovira, 2000, 110).

También se fundó en 1965 la Liga Agrícola e Industrial de la Caña de Azúcar (LAICA).

Asimismo el gobierno de Orlich, que como todo gobierno tuvo que enfrentar serios problemas y carencia de falta de recursos, también enfrentó sucesos imprevistos, tal fue la gran actividad del Volcán Irazú.

El Irazú comenzó su actividad a mediados de marzo de 1963, precisamente el día que el presidente de los Estados Unidos llegaba al país para la famosa reunión con los presidentes de Centro América.

El Irazú afectó el Valle Central occidental, además claro está de sus laderas que cubrió con ceniza. El ganado tuvo que ser trasladado a las faldas del volcán Poás y la deforestación de parte de sus laderas hicieron que al caer la ceniza, la tierra suelta que quedó cubierta se deslizara. Por lo tanto durante todo el resto del año, el gobierno enfrentó la lluvia de ceniza sobre la sección oeste del valle, apoyó a los cafetaleros que las ceniza les quemó los cafetos, a los productores de cítricos que sus vieron como las flores caían y por lo tanto no dieron frutos.

Además, en diciembre de ese año, la tierra suelta de las laderas del volcán tapó el curso del río Taras y una enorme avalancha enterró bajo lado a familias y a la fábrica Kativo en la sección de Taras.

Para hacerle frente a la emergencia del Irazú que duró año y medio, el gobierno creo un ministerio sin cartera y la oficina de la presidencia se hizo cargo de los pagos y apoyo a los damnificados. Mientras que la Oficina de Defensa Civil organizó la zona de emergencia de Cartago. Al año siguiente un programa especial reforestó las laderas del volcán.

Asimismo el gobierno contó con un pueblo que supo hacerle frente a la emergencia, con valor y decisión.

CONCLUSIÓN

Francisco Orlich fue un presidente muy costarricense. Disfrutaba conversando con todos, a los que conocía por su nombre y apellido. Su simpatía hizo, que fuese uno de los períodos presidenciales, en que más caricaturas y chistes se publicaran sobre su forma de ser y sus actividades.

Fue por todo eso una persona siempre presente en toda clase de eventos y por lo tanto muy amada, incluso por aquellos que fueron sus adversarios políticos, uno de ellos escribiría años después:

Amable, risueño, bueno, así era Francisco Orlich. Siempre trasmitiendo una sensación de paz y una confianza natural en él y en todo lo que representaba. Probablemente haya sido el único Presidente de Costa Rica que abandonó el poder sin un solo enemigo. Ni antes ni después de él hemos tenido ejemplo igual. Se puede decir que fue un gobernante para todos los costarricenses. (Obregón Valverde 1998, 16).

BIBLIOGRAFÍA

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Rovira Mas, Jorge. Estado y Política Económica en Costa Rica. Editorial de la Universidad de Costa Rica, 2000.

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RESUMEN

Nació en San Ramón, provincia de Alajuela el 10 de marzo de 1907.

Murió en San José el 29 de octubre de 1969.

Padres: José Orlich Zamora y Georgina Bolmarcich Lemerich.

Casó con Marita Camacho.

Hijos: Francisco José y Mauricio.

Puestos públicos:

1934-36Presidente de la Junta de Caridadde San Ramón
1938Regidor y Presidente Municipal de San Ramón
1940-44Diputado
1946-48Diputado
1948-49Miembro de la Junta Fundadora de la Segunda República y Ministro de Obras Públicas
1951Miembro fundador del partido Liberación Nacional
1953-58Diputado, solo estuvo en la Asamblea de junio de 1957 a mayo de 1958
1953-57Ministro de Obras Públicas mayo 1953 a junio 1957
1958Candidato presidencial por el Partido Liberación Nacional
1962Candidato presidencial por el Partido Liberación Nacional
1962-66PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

ÁLBUM

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