Luis Alberto Monge: Un campesino cultivado

En el 48

“En el 48, yo estaba entre quienes creíamos que era necesario un período revolucionario. El mismo don Otilio lo aceptó en el Pacto del 1 de mayo del 48. Estaba muy tirante la situación. Jaime Solera habló con Otilio y con Don Pepe para que se reunieran. De ahí nació el Pacto Ulate Figueres, los 18 meses prorrogables de la Junta Fundadora de la Segunda República y la Asamblea Constituyente. Todo esto se dio porque don Otilio estaba convencido de que iba a tener que gobernar con diputados enemigos.

“La etapa de la Junta Fundadora de la Segunda República tuvo muchos errores, pero fue la etapa más fructífera que tuvo Figueres. Surgen el ICE, la nacionalización bancaria, y centenares de decretos ley que convalidó la Constituyente.

“Entre los errores, pusieron un impuesto al capital que generó una reacción nacional tremenda, que era para financiar los costos de la guerra. Bajó la popularidad de Figueres y hubo que derogarlo.

“Otro de los errores fue que don Pepe se comprometió demasiado con una gente enemiga de la dictadura Somoza, como Chendo Argüello, y luego escribieron libros contra Figueres. La posición nuestra siempre ha sido contra las dictaduras, pero la gente que buscaba Don Pepe no siempre era la mejor.

“En el tiempo de la Asamblea Constituyente fui el diputado más agresivo en defensa de la Junta de Gobierno y de sus políticas. Isaac Felipe Azofeifa decía que el más joven era el que había dado la talla”.

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