Portada original de la publicación de 1951 con las Actas de la Asamblea Nacional Constituyente

Portada original de la publicación de 1951 con las Actas de la Asamblea Nacional Constituyente

Actas Asamblea Nacional Constituyente de 1949

 
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ACTAS

Con los símbolos [ ] se indican algunos comentarios y concordancias. Especialmente, en la discusión de un artículo, se utilizan también para indicar el número que al final tuvo en la Constitución promulgada.

Preámbulo

La Asamblea Nacional Constituyente de 1949 acordó (*) editar la memoria de sus labores y confió esa tarea a una comisión de cinco diputados, la cual se complace en presentar los primeros volúmenes.

(*) Sesiones del 8 de agosto y 11 de octubre de 1949.

Fue plausible que prevaleciera esta preocupación por compilar el trabajo de los constituyentes en tomos de fácil acceso al investigador; a ello contribuyó la dificultad constante que soportó la Asamblea para orientarse sobre múltiples aspectos de las tradiciones constitucionales de nuestro país, dada la carencia de documentos ordenados acerca de cada una de las anteriores crisis constitucionales de nuestra corta vida independiente. La memoria de la Asamblea Constituyente de 1949 es, pues, la primera de su índole que se edita en Costa Rica.

El plan de publicación comprende principalmente varios documentos preliminares que sintetizan la historia de la Constituyente, el anteproyecto confeccionado por distinguidos jurisconsultos, en la forma definitiva, tal como fue sometido a la Constituyente por la Junta de Gobierno, y luego, todas las actas de los debates de la Asamblea. En forma anexa irán compilados otros materiales complementarios y documentos varios.

Hemos encontrado tropiezos a causa de la manera como fueron elaboradas las actas de la Constituyente, pues en cierto modo ésta tuvo que improvisar todas sus dependencias; en especial faltó mucha técnica para consignar las actas; los medios mecánicos, tan eficientes en otros países, son inaplicables aquí por onerosos; ni siquiera se contaba con taquígrafos expertos en esa clase de faenas, de suyo tan complejas.

Por reglamento, la lectura de cada acta debía hacerse en la siguiente sesión, por lo amplio de los debates era dificultoso alistarlas de un día para otro y su extensa lectura era pérdida de tiempo. De allí que los señores secretarios hubieran de resumirlas, tomando lo esencial de cada intervención y advirtiendo que algunos de los discursos completos quedarían consignados por aparte al pie del acta respectiva; pero lo positivo es que en varios casos no figuran en ella, sino que fue únicamente en el Diario Oficial donde se iban publicando. Se carecía inclusive de un libro especial destinado a contener los discursos in extenso. En otros casos, por abandono de los propios autores, esos discursos tampoco aparecieron en “La Gaceta”.

También en varios pasajes se han constatado otras discrepancias entre las actas originales y las publicadas oficialmente, atribuibles a que errores de forma y aun de fondo fueran advertidos y purgados en el momento de ordenar, con más calma, el material que aparecía en “La Gaceta”. Lo propio ocurrió con deficiencias y omisiones, por ejemplo, de nombres de diputados, y otras imperfecciones menores.

Ante esas fallas, confiesa la Comisión sus escrúpulos de cómo debía ser la presentación definitiva de esta Memoria. Circunscribirse a los libros de actas era lo ortodoxo, pero prescindir de las reconstrucciones más cuidadosas aparecidas en “La Gaceta” era eliminar un material importante, el que por más rico en matices y situaciones podrá dar mejor sensación de cuál era el ambiente de la Asamblea.

Las actas originales quedan, después de cuidadoso cotejo con su transcripción en “La Gaceta”, reproducidas aquí en tipo de letra regular, y los pasajes que aparecen en el Diario Oficial, pero no en los libros de actas, se han intercalado en letra bastardilla. Van también en bastardilla y como apéndices de las actas respectivas, los discursos reconstruídos según se publicaron en “La Gaceta’. No hay que extrañar, pues, que una misma intervención sea a veces objeto de una simple reseña, la del libro, y luego al pie del acta, de un discurso completo, el de La Gaceta”. (1)

Advertimos que el cotejo a que nos hemos referido se concreta a los textos originales. Los discursos reconstruídos no los revisamos porque no se archivaron copias cuando se enviaban a “La Gaceta”. Oportunamente pasamos a todos los diputados una circular invitándolos a expresar cualquiera inconformidad respecto a la forma en que aparecían consignadas sus intervenciones en las actas publicadas, a fin de hacer constar aclaraciones u observaciones por la vía de notas; sólo unos pocos acudieron, de ahí que interpretemos su silencio como conformidad. En cuanto a puntuación y defectos de forma, nos abstuvimos de hacer retoques.

La seriedad de nuestro cometido nos obliga a señalar las imperfecciones encontradas en el curso de este trabajo, y en previsión además, de que advirtiéndolas, no se incurra en iguales deficiencias, algún otro día en ocasión semejante.

La Comisión

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(1) Más avanzado el trabajo de revisión, la Comisión encontró nuevos motivos para no prescindir de las actas tales como aparecieron en “La Gaceta”; y es que a partir de cierto momento, varias intervenciones de Constituyentes dejaron de ser resumidas en las actas originales y se acudió al expediente de enunciar simplemente en ellas que tal o cual diputado había intervenido y que su discurso aparecería en “La Gaceta”. Esto se hizo aún tratándose de intervenciones muy breves. Ejemplo de este procedimiento es entre otras, el acta No. 162.

Con un especial agradecimiento a:

CESDEPU – Centro de Estudios Superiores de Derecho Público
Saborio & Coto Abogados – Rodolfo Saborio Valverde
Luis Fernando Díaz

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Me parece un exquisito trabajo la recopilación de éstas actas, empezar a leerlas significa retroceder en el tiempo y saber como se forjó, aunque manchada de sangre, nuestra democracia. Mis más sinceras felicitaciones por éste trabajo.

Gracias

Freddy Alejandro Mata Navarro
albertoj.moya@maec.es

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¡Excelente! Muchas gracias.

Armando Vargas Araya
vargas@tisingal.com

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Felicitaciones por el extraodinario esfuerzo y aporte que realizan para el estudio del derecho y la historia constitucional costarricense, mediante la publicación de este trabajo. Quedamos altamente agradecidos.

Saludos,

Jorge Méndez
jorge@mendezyasociados.com

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Me uno a las felicitaciones. El trabajo realizado en este y otros temas de mucha importancia para el país, deben reconocerse. Honor a quien honor merece. Muchas gracias por sus valiosos aportes.

Luis Durán Araya
lduran@asamblea.go.cr

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Absolutamente de acuerdo con este merecido reconocimiento a un trabajo muy valioso.

Saúl Weisleder
saulwe50@hotmail.com

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Me uno a las felicitaciones, este aporte es muy valioso para conocer más a fondo nuestra propia Constitución Política.

Atentamente,

Alejandro González Jiménez
agonzalezj41@hotmail.com

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Muchas gracias por esto. El trabajo de recuperación y difusión histórica es encomiable. De verdad muchas gracias. Y una propuesta: podrían intentar incorporar en algún momento, los decretos de la Junta Fundadora de la Segunda República, no son tantos, ni tan voluminosos, y cambiaron el país de arriba a abajo.

Un abrazo y de nuevo gracias.

Marcelo Prieto Jiménez
mpjdraco@costarricense.cr

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¡Mil gracias! Ya no hay palabras con que podamos agradecerles tantos y tan valiosos esfuerzos de su parte por preservar y documentar las raíces de nuestra historia democrática y en especial del P.L.N. ¡Ojalá tuviéramos muchos como Uds. en el país o pudiéramos clonarlos!

Hilda Porras
hilda.porras@gmail.com

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Nos sorprenden todos los días, con su esfuerzo y dedicación liberacionista, por ello al igual que los demás, GRACIAS por hacernos vivir a LIBERACION NACIONAL desde sus raíces y motivarnos cada vez en lo importante que es rescatar el IDEARIO nuestro, el recien Congreso nos actualiza, pero la historia siempre nos marca el norte del BIENESTAR DEL MAYOR NUMERO.

Felicitaciones,

Omar Rojas Donato
omarrd@expreso.co.cr

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Con gran emoción he empezado a leer el trabajo. Yo tenía doce años, pero recuerdo como si fuera hoy cuando a mi padre le entregaron la credencial para la Asamblea Constituyente y cuando lo designaron en la Comisión Redactora de la Constitución.

Muchísimas gracias y felicitaciones sinceras.

Rafael Carrillo Lara
rafaelcl@racsa.co.cr

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¡Excelente! En mi trabajo nos resulta muy útil.

Oscar Arévalo
osarevalo@gmail.com

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Me uno a las sinceras felicitaciones por el trabajo que están realizando. Realmente emociona volver a tener contacto con documentos tan valiosos, que son parte de nuestra hermosa historia. !Que Dios los bendiga por tanto esfuerzo¡

Alejandro Soto
asoto@ccss.sa.cr

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Muchas gracias por compartir una información tan valiosa como las actas de la Constituyente, lo que sin duda será de mucha utilidad en nuestras labores.

De nuevo muchas gracias y cordiales saludos,

Lilliana Rivera Q.
lcallas@racsa.co.cr

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Los felicito por este trabajo tan interesante.

Rodolfo Guerra
rodolfo_guerra2003@yahoo.com

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